¿Sirve para algo la investigación paleoantropológica?

© Mauricio Anton

Hace unos días, un amigo me preguntaba si es útil saber que hacíamos hace 40.000 años. Decía, “si no nos ponemos de acuerdo en saber cómo eramos la semana pasada… todo el resto es historia ficción”.

Estos días trabajo con dos libros de Juan Luis Arsuaga, uno de los directores del yacimiento de Atapuerca. En la introducción de El collar neandertal cuenta el autor: “Muchas veces me preguntan cómo descubrí mi vocación de paleoantropólogo […] yo lo que quería ser de verdad era cazador y recolector, y puede que por eso más adelante me hiciera paleoantropólogo”. Así de peregrinas son a veces las razones que pueden crear grandes vocaciones, que no dejan de ser grandes pasiones.

Pero lo que me gustaría que mi amigo hubiera experimentado alguna vez es lo que explica Arsuaga a continuación: “dentro de cada uno de nosotros siempre se esconde un hombre prehistórico, que todavía se despierta cuando siente la llamada de la selva”. Quisiera pensar que todos hemos experimentado en el latido de la sangre esa “llamada”. En nuestros genes debe haber quedado inscrito, de alguna forma, el vínculo con la tierra y el conocimiento que nos llega de ella.

Querer conocer sobre nuestro pasado remoto es acceder al conocimiento de quién somos ahora, porqué sentimos, pensamos o actuamos como lo hacemos, qué queda en nosotros de ese instinto o conocimiento ancestral, qué es lo que nos hace humanos, qué lugar ocupa en nosotros la conciencia, qué fuerzas impulsan la evolución…

Seguramente mi amigo tiene demasiadas responsabilidades y poco tiempo para él. Yo le recomiendo desde aquí que lea El collar neandertal, un libro “donde queda mucha de la nostalgia y la naturaleza [de la que hablaba antes], con herbívoros formidables y carnívoros poderosos, con montañas y lagos, glaciares, tundras, taigas, bosques mediterráneos, hojas que caen en otoño y huellas de los humanos que corrían por allí. […] Aunque al evocar estas imágenes no pensemos en la terrible mortalidad infantil de nuestros antepasados históricos, casi la mitad de los cuales no llegaban a cumplir ls cinco años. Ni tampoco pensamos en los inviernos crudos y las nevadas persistentes, o en el hambre de los años de sequía, cuando la sombra de la muerte se extendía implacable sobre las pequeñas comunidades humanas”.

No creo que el mejor narrador de todos los tiempos pueda igualar el drama de la historia humana, desde el momento indeterminado en que dejó de ser un primate arborícola, hasta que atravesó el continente negro para colonizar las tierras europeas. No hay personajes más consistentes, mejor adaptados a la historia y a su papel que los que en la larga línea de la evolución, han ido conformando la ruta humana.

Así que os dejo con estas dos recomendaciones: El collar del neandertal: en busca de los primeros pensadores, de Juan Luis Arsuaga. En nueve capítulos se explica nuestra posición entre los seres vivos, el poblamiento de Europa, las grandes glaciaciones, se retrata a los neandertales y a sus antepasados europeos, se habla de las comunidades de plantas y animales y de como cambiaron en el último millón de años en Europa, de los bosques y las montañas.

También me parece muy recomendable (a mí me está sirviendo para preparar una asignatura del tema) otra obra del mismo autor coescrita con Ignacio Martínez, otro miembro del equipo de investigación de Atapuerca. La especie elegida tiene una concepción más introductoria: cuenta aspectos básicos de la teoría evolutiva, habla de los primeros primates y de los actuales, algo de clima y evolución, de la evolución del encéfalo y de la inteligencia social, entre otros temas. En la segunda parte de la obra los autores hablan de los neandertales, del origen del lenguaje y del de la humanidad moderna. Está además ilustrado con los magníficos dibujos de Mauricio Antón, uno de los cuales se puede ver sobre estas líneas.

Para saber más | Mauricio Antón
Para saber más | El collar del neandertal
Para saber más | La especie elegida
Para saber más | Becoming human, un viaje por la historia humana

5 Responses to “¿Sirve para algo la investigación paleoantropológica?”


  1. 1 Syl junio 15, 2008 a las 7:58 pm

    Hola!
    Veo que te has puestosuper pilas…
    Antes de que me olvide y para futuros proyectos por si te interesan mi tío de jubilado (vive en Suiza y Francia) estudió de nuevo para recordar los tiempos de estudiante… y ni más ni menos estudió y se doctoró (PhD) en Historia y Arqueología… Le pirran todos los temas arqueológicos… se ha ido a más de una expedición a cavar e intentar encontrar.
    Smuack!🙂

  2. 2 bmerino junio 15, 2008 a las 8:02 pm

    Pilas? estoy intentando estudiar para el examen del martes!!!! me quedan unos 3 millones de años y tengo menos de dos días… no sé qué estoy haciendo posteando…

    besos

    PD no sabía que tenías un tio arqueólogo, esta familia están por toda la Commonwealth

  3. 3 Syl junio 15, 2008 a las 10:05 pm

    Me gusta más este formato que le has dado al Blog!!!!

  4. 4 Torra co______s junio 17, 2008 a las 1:19 pm

    Quins amics “ocupats” tens mes raros. Necesito llegir-ho tres cops mes per fer la “contra”. Per cert, quan em poso un collaret dels meus fills soc frikie, patètic o directament de Neandertal ? Ja m’agradaria recomenar el llibre que estic llegint, pero es pura brossa.

  5. 5 Homo sapiens (female) junio 17, 2008 a las 3:47 pm

    No em fixo en els collarets, et valoro com a persona, no por tus aderezos.


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